Foto por Vattenfall @ Flickr

La investigación bio-acústica podría contestar esta pregunta con ayuda de mejores herramientas y tecnología sofisticada. Según investigadores de Cornell University, nadie a ciencia cierta sabe si las turbinas de viento ponen en peligro las aves migratorias, porque dos tercios de estas vuelan de noche, y aparte, en estos momentos sería muy dificil documentar migraciones a través de videos convencionales. El director del programa de investigación de bio-acústica, Chris Clark y Andrew Farnsworth, investigador asociado, explicaron que el uso de radares combinados a sistemas bio-acúticos para grabar los sonidos, podría ser la manera más eficiente para documentar los vuelos nocturnos e identificar las especies que potencialmente atravesarían los parques eólicos.

Farnsworth enseñó un pequeño video que muestra la data recolipada por radares climatológicos en los Estados Unidos, entre el atardecer y el amanecer. El video revela la migración nocturna de decenas de millones de aves, murciélagos e insectos através de todo el territorio continental. Sin embargo, aunque la información recopilada muestra la magnitud, localización, tiempo, velocidad y la dirección de los patrones migratorios, esta no identifica los tipos de aves o la altitud exacta de vuelo de cada especie, dejando el caso inconcluso.

Clark enfatizó que se requerirá de mucha más investigación “para determinar a que altitud las especies tienden a volar y si las aves son capaces de percibir las aspas de las turbinas y evadirlas.

¡Se generoso y comparte!