Comienzan las clases y muchos padres se apresuran a comprar todos los materiales y efectos escolares en diferentes centros comerciales. Antes de tirarse a comprar ‘como los locos’, considere estas sugerencias no sólo ahorrar unos dólares, sino también para aportar al planeta con un granito de arena protegiendo sus recursos naturales.

Haz una lista y recicla materiales viejos: Una vez termina el año escolar y se vacían los bultos, o justo antes de comenzar el nuevo, realiza un inventario de los materiales que todavía sirven o que podrían ser utilizados nuevamente. Las libretas viejas pueden ser utilizadas para hacer anotaciones de tareas, para usarse en casa como libreta de quehaceres o para tan sólo utilizar el papel sobrante para memos. Los libros viejos se pueden vender, regalar, y si ya la edición está obsoleta, se pueden donar a cualquier biblioteca, centro de estudios u organizaciones. Para poner los libros en venta o donarlos visita el portal Guía Escolar Puerto Rico que ofrece un espacio de clasificados y muchas otras secciones dirigidas a las escuelas y centros de cuido en Puerto Rico. Verifica los lápices, bolígrafos, pinceles, pegas, gomas de borrar que aún tengan vida y considera utilizarlos en casa o la oficina, en lugar de tirarlos a la basura. Los bultos viejos sirven para ir a la biblioteca, se pueden usar como bultos de deportes, acampar, ‘sleep-overs’ y muchas otras actividades.

Modifica los envases para las meriendas: Evita utilizar bolsas plásticas, de cartón o cualquier envase de un solo uso para las meriendas. Cada niño descarta un promedio de 67 libras de basura tan sólo en empaques de meriendas anualmente; y aunque no parezca ser mucho, esta cantidad multiplicada por la cantidad de niños que van a la escuela es un batallón de basura. Remplaza las bolsas desechables por bolsas y envases reutilizables que sean duraderas y seguras. Utiliza empaques en tela reusables para sandwiches. Utiliza envases en acero inoxidable o de plástico seguros. Vea cuales plásticos son seguros. En lugar de comprar bebidas en cartón desechable o plásticos, utilize thermos, como los que probablemente utilizabas cuando ibas a la escuela. Un cartón de jugo vertido en porciones en un thermo es menos basura que una docena de pequeños envases desechables de jugo.

Piensa en lo que va dentro de los envases: Escoge comidas sanas que sepas que los niños comerán con gusto. Permite que los hijos sean parte del escogido a la hora de preparar las meriendas, así aseguras que la misma no se desperdicie. Por favor EVITA las bolsas de Doritos, Cheetos, Oreos, papitas que tanto daño hacen a la salud de los niños y al planeta. Existen lo que se conocen como frutas, ricas, frescas y saludables, las cuales se pueden acomodar en la ‘lonchera’ fácilmente sin necesidad de empaques.

No elimines ropa que todavía sirve: Muchos niños comienzan las clases con uniformes, zapatos o ropa casual nueva, pero hay mucha ropa del año anterior que todavía entalla y sirve. Añade por ejemplo un mahón por cada uno usado que todavía se pueda usar y así ahorrarás y no tendrás que comprar tanto. Utiliza la inventiva y las viejas costumbres, como por ejemplo el ponerle ‘parchos’ a los pantalones para evitar descartarlos. La ropa que no sirva, puede ser donada a organizaciones como el Salvation Army. También la ropa puede pasar a niños más pequeños que le pueden dar un segundo uso. Importante: cuida la ropa para que dure más.

Compra ropa nueva concientemente: Siempre habrá que comprar algo de ropa nueva. Busca materiales cómodos y sensibles al ambiente. Si la ropa es parte de un uniforme, considera hablar en la escuela para que se escojan las telas más naturales pasibles. El algodón siepre es bueno y fresco, pero ahora existen las telas de cañamo, cedas y otros materiales orgánicos y naturales.

Ahorra gasolina, emisiones y energía: Aunque parezca ridículo, nunca se podrá comprar todo en un solo viaje. Planea con tiempo y haz una lista extensa con todo lo que realmente necesitas, antes de aventurarse a buscar. Escoge y busca previamente las tiendas donde sabes que los materiales estarán disponibles, y si es posible llama primero para estar seguro y no dar un viaje en vano. Aprovecha un viaje para comprar efectos, materiales escolares y ropa para todos los hijos, en lugar de ir comprando para cada uno por separado.

Compra libros usados: Esta recomendación no es algo nuevo y ya muchas personas la llevan a cabo considerando los precios de los libros de texto hoy día. Los libros usados ahora se consiguen por internet en una serie de sitios que incluyen: Amazon.com, Half.com, eBay.com, y ahora convenientemente dirigido a la Isla está Guía Escolar Puerto Rico en donde puedes anunciar la venta o conseguir los libros sin necesidad de salir de la casa.

Para los universitarios: Aparte de libros, materiales y ropa, muchos universitarios que se hospedan necesitan también ropa de cama, decoraciones, equipos o electrodomésticos pequeños (plancha, secadora de pelo, abanico, nevera pequeña etc.). Busca conseguir todos estas cosas usadas de otros estudiantes que ya no las necesiten o que se hayan graduado, o de algún familiar que ya no las necesite. Reduce, reutiliza y recicla!

Utiliza el mejor papel (el reciclado): Vivimos en una época en que con el uso del internet, cada vez más dependemos menos del papel, pero este no ha dejado de ser un elemento principal en las escuelas y universidades. Busca papeles para impresoras y para usos multiples con el mayor contenido de material reciclado (post-consumer recycled content) y que sean procesados sin cloro (PCF).

Apoya al de aquí; compra localmente: No hay mejor actividad económica para un país que comprar localmente, porque todo se queda en casa. Busca incentivar los pequeños y medianos comercios locales y toda aquella tienda que tenga un compromiso con el planeta y el ambiente.

Planifica compartir los viajes a la escuela (Car pool): Coordina turnos de viajes a la escuela con otros padres que vivan cerca y que vayan a la misma o cerca de la escuela. Si hay dos o más niños en la casa que van a diferentes escuelas, considera hacer turnos para llevar a uno unos días mientras el otro puede compartir el viaje con otros padres y vice versa.

¡Se generoso y comparte!