
Si los efectos del derrame en el Golfo de México han sido y seguirán siendo nefastos para muchos organismos, peores serán los efectos de los medios que se están utilizando para controlarlo o dispersarlo.
Científicos que han trabajado en el Golfo de México, tienen conocimiento desde los años 80′s, que los dispersores, similares a los utilizados para mitigar el daño del derrame, cuando se mezclan con el crudo crean una combinación tóxica a gran escala para la vida marina.
No cabe duda que el derrame en el Golfo es el desastre ambiental más grande en la historia de Estados Unidos, pero el uso de dispersores puede traer peores consecuencias para las tortugas marinas y sus ecosistemas.
Los ingredientes de estos dispersores nunca han sido revelados ni por las compañías que los fabrican, ni por el mismo BP, que ha sido el responsable de su uso en este derrame. Nadie sabe o puede estimar que concentraciones de estos químicos todavía quedan en los diferentes ecosistemas del Golfo, lo que a su vez hará difícil determinar el alcance que tendrán los mismos y las consecuencias que pueden tener en los organismos marinos.
En todo Europa, el uso de estos dispersores en derrames marinos como el del Golfo están prohibidos. El gobierno de Estados Unidos reconoce que estos químicos son tan sólo una herramienta más que tienen a la mano para minimizar el impacto del derrame, pero al aumentar el número de animales afectados que podrían estar ingiriendo estos dispersores, la práctica es altamente cuestionable. La EPA (Environmental Protection Agency) inicialmente prohibió a BP el uso de estos dispersores en el Golfo, pero ahora debido al alcance de este derrame, ha permitido que se continúen utilizando en las aguas del Golfo.
El programa Sea Turtle Restauration Project está llevando una campaña para exigirle a la presente administración, detener el uso de dispersores en el Golfo de México. Las tortugas marinas, que ya de por sí son parte de la lista de animales en peligro de extinción, podrían verse todavía más afectadas por el uso de estos químicos. Los químicos no sólo afectan directamente a las tortugas, sino que también contaminan su hábitat y muchos otros ecosistemas marinos de los cuales estas dependen para sobrevivir.
La petición menciona además que el uso de estos dispersores es una violación a las garantías del ‘Clean Water Act’, y pone en entredicho las acciones inmediatas que se debieron haber tomado para impedir o detener la práctica.
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Fuentes y Referencias:
Sea Turtle Restauration Project: http://seaturtles.org/index.php
Dye, C.W., Frydenborg, R.B., 1980. Oil dispersants and the environmental consequences of their usage: A literature review. Technical Series. State of Florida – Department of Environmental Regulation.
National Research Council, National Academy of Sciences, 2005. Oil Spill Dispersants: Efficacy and Effects.
Available at: http://www.hap.edu/catalog/11283.html



















