
Foto por Tanya Ann @ Flickr
La EPA, por sus siglas en inglés (Environmental Protection Agency), recientemente asignó al gobierno de Puerto Rico cerca de setenta y dos millones de dólares ($72 M) bajo el Fondo de Recuperación para ejecutar proyectos de infraestructura de agua potable y de aguas usadas. Con el fin de “crear empleos, y proteger la salud de los residentes y su medioambiente”, la administradora Lisa P. Jackson anunció que la agencia otorgó este presupuesto “para realizar mejoras necesarias a los sistemas sanitarios y de agua potable y para realizar la planificación de calidad de agua escencial para proteger la salud humana y el ambiente a través de todo el territorio.”
Sin embargo, tan sólo el veinte porciento (20%) de estos fondos destinados a Puerto Rico bajo el plan de recuperación, tendrán que ser utilizados en proyectos de infraestructura exclusivamente verdes, y para mejoras o proyectos de alta eficiencia en consumo energético, de agua y/o energía mediante el uso de fuentes renovables, o cualquier otro proyecto ambientalmente innovador.
Aunque 20% es el mínimo porciento utilizable en sistemas nuevos de infraestructura verde, es muy probable que el porciento que se destine a esos propósitos sea el mismo, porque precisamente es el % mínimo requerido mediante la otorgación. El porciento podría ser mayor sin embargo, si el gobierno y los ciudadanos se lo proponen.













