
Foto por Simon O'Dwyer alterada digitalmente via smh.com.au
El número de compañías y productos que aparentan ser verdes o eco-amigables cuando realmente no lo son es ridículo y sigue creciendo. Ahora Walmart pretende hacer creer que son la compañía más “green” que existe. Venden fertilizantes orgánicos con empaque llamativo y tremendo arte gráfico, cuando realmente no es orgánico y cuando sabemos que la manera más fácil de conseguir abono o fertilizante orgánico es haciéndolo en casa.
Casi siempre el engaño o “greenwash” como se le llama en el norte, proviene de grandes compañías que siguen utilizando los mismos métodos con el fin de vender más y monopolizar su mercado.

Hoy día vemos imágenes de Shell, Monsanto y de otras grandes corporaciones que tratan de ponerle una cara feliz a sus prácticas corporativas cuando en realidad son otro engaño más que puede llevar a algunos a apoyar sus supuestas causas, servicios y productos.
La realidad es que si no se conoce el trasfondo de estas compañías y sus tradicionales prácticas, uno no se debe precipitar a apoyarlas.

Miremos a Monsanto por ejemplo. Una compañía que presume de llevar a cabo esfuerzos para aumentar la eficiencia de sistemas de riego de agua en la industria de la agricultura para “alimentar al mundo”. Pero sin embargo, en la isla de Molokai, en donde lleva a cabo sus investigaciones con el maíz transgénico (genéticamente modificado), ha dejado en repetidas ocasiones a los residentes y agricultores locales sin agua, inclusive monopolizando nuevos acuíferos que podrían estar proveyendo agua al sector público-local.

En el año 2005, Walmart anunció su entrada al mundo verde de conciencia ambiental. En aquel entonces prometió reducir la cantidad de empaques hasta llegar al objetivo de cero desperdicios; aparte de la promesa de reducir las emisiones de sus facilidades en 20% para el año 2012. Un año después, las emisiones eran 9% mayor y cuando se le preguntó por sus esfuerzos de reducir los empaques y desperdicios se limitó a decir que el plan estaba “en desarrollo”. Encima de esto, la mayoría del apoyo y contribuciones económicas las han hecho para apoyar políticos que no tienen un compromiso ambiental, y sí por otro lado, un compromiso con el mundo del petróleo y su perpetua dependencia.

Pero el rey de los engaños tiene que ser la compañía British Petroleum (BP). Si han visto sus campañas desde antes y a raíz del derrame en el Golfo de México, han podido ver el engaño más grande en la historia. La publicidad está adornada con mensajes de naturaleza y frases positivas de respeto hacia al ambiente, cuando la realidad sabemos que es otra; y sus operaciones siguen contaminando el planeta.
Algunos dicen que la línea de productos Green Works de Clorox es un engaño, ya que su línea tradicional sigue siendo y ofreciendo lo mismo, sin revisar y actualizar las operaciones de sus facilidades, mientras que mercadean otra cara verde con los productos eco-amigables por otro lado.
De otro modo, cuando una compañía reconoce su impacto y toma medidas para reducirlo y cambiar sus prácticas y operaciones a unas más sensibles, se le debe dar el crédito y todo el apoyo del mundo. Todo cambio es posible pero este, debe contar únicamente cuando es honesto y real. Esa es la publicidad que debe verse y contarse.

Recomendaciones para evitar los engaños (greenwashing):
1. Haga su propia investigación. Lea la historia de la compañía y como han evolucionado sus prácticas.
2. No todo lo que se ve bien está bien. No se deje llevar por anuncios que resaltan y que suenan irreales. No asuma que la información que se ofrece sobre el producto, servicio o compañía está completo, es honesto y real; busque información afuera de las páginas mismas de la compañía y productos que quiere analizar.
3. Compare entre productos, lea estudios y como otros opinan sobre los productos y comparta su experiencia e información para que otros aprendan también.
4. Sea responable. Cuando sepa que el supuesto producto “green” no es tan ecoamistoso como lo que pretende ser, pero aún lo sigue usando porque la etiqueta o empaque dice que si lo es, se está engañando usted mismo. Haga lo correcto, deje de usarlo y encuentre alternativas realmente honestas.















¡Excelente artículo sobre el tema de greenwashing! Para las empresas que realmente están ofreciendo productos ecoamigables, es un reto competir con grandes empresas que no están siendo del todo honestas con sus clientes. Una buena campaña de mercadeo o un nuevo empaque atractivo no necesariamente son indicadores de una compañía o un producto verde.