La orina que desechamos de nuestros cuerpos diariamente en el inodoro podría convertirse en el futuro en la gasolina que mueva nuestros automóviles o la energía que alumbre nuestros hogares.

La empresa E3 Clean Technologies, liderada por la profesora Gerardine Botte, de la Universidad de Ohio, está en el proceso de comercializar el “Clean Box” (caja limpia), una tecnología que extrae el hidrógeno de la amonia y la urea en la orina humana. El hidrógeno es liberado mediante electrodos y luego se utiliza en cédulas energéticas.

La amonia se considera una amenaza para el ambiente, y su presencia en los desperdicios líquidos industriales son una de las causas principales de las emisiones hacia la atmósfera. La tecnología desarrollada por E3 se puede utilizar en las plantas de tratamiento de agua para remover el amonia del agua y usarla para producir calefacción o electricidad completamente limpia.

La profesora Botte ha recibido más de $5.2 millones en donativos y becas para el desarrollo de su innovadora tecnología.