
Acropora palmata (coral cuerno de alce). Puerto Rico cuenta con las poblaciones más saludables de este coral en peligro de extinción en el mundo. Foto por NOAA
Por Miprv.com
Uno de los organismos más sensitivos a los cambios de temperatura es el coral. Los corales comprenden cientos de especies sedentarias que conviven simbioticamente con una microalga conocida como zooxantelas. Cuando la temperatura del mar aumenta, las zooxantelas abandonan el coral o mueren.
Esto a su vez causa el blanqueamiento de corales, un fenómeno que ocurre mundialmente y cada vez con más frecuencia.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de James Cook, junto al Centro de Excelencia para el Estudio de Arrecifes de Coral ARC, ha revelado que existe una serie de eventos complejos a nivel molecular -como si se tratara de una premonición- previo al blanqueamiento y muerte del coral.
El grupo de expertos realizó experimentos con especies de Acropora del ‘Great Barrier Reef’ en Australia, y encontró que una serie de señales se desencadena a nivel molecular cuando la temperatura es tres grados más baja que aquella asociada al blanqueamiento.
Es decir, que todos estos eventos moleculares ocurren antes del blanqueamiento, como si los corales ya tuvieran una idea de que las aguas calentarán en un futuro cercano.
Luego de los procesos que no se ven a simple vista viene el final fatal a consecuencia de la muerte celular, conocido comúnmente como apoptosis, o muerte celular programada.
La principal autora del estudio, la Dra. Tracy Ainsworth, señaló que “está claro que esta reacción en cadena responde a los cambios significativos y a veces sutiles en el ambiente y temperaturas del mar, los cuales generalmente se pensaba que tenían poco impacto en las funciones del coral y su simbiosis con las zooxantelas”.
Los investigadores también encontraron que mientras los eventos terminan matando las células del coral, algunas veces también motiva el fortalecimiento de otras, como si anticiparan el paso de las temperaturas calientes a unas más frías, permitiendo la posible recuperación del coral en el futuro.
El estudio fue publicado en la revista científica, Scientific Reports, que es publicada por nature.org.
















