Por Miprv.com

También conocido en la arquitectura como la quinta fachada, el techo es la cara del edificio que pocos ven. Si existe un plano horizontal imprescindible en cualquier edificación que permite habitar un espacio de forma segura, ese es el techo. Decimos horizontal, porque aún cuando sea inclinado, el techo sigue ocupando el plano de arriba, el plano después de vigas y columnas, el espacio más alto del edificio, la cara al cielo, al sol y a las estrellas. El techo provee sombra, el techo nos cobija y muchas veces nos referimos al hogar como nuestro techo.

Subestimando en ocasiones su importancia, el techo solo comienza a ser algo significativo cuando lamentablemente sufre algún daño. Las filtraciones de agua, los cielos rotos o agrietados, y el famoso estucado desecho, siempre nos hacen recordar que arriba de nosotros está el techo, y que en ese momento hay que atenderlo. En un clima tropical la importancia del techo no sólo recae en su capacidad estructural, sino también en su capacidad de aislamiento térmico o de calor, y en su capacidad de drenaje. La razón es que el techo es el elemento edificado que más directamente es abatido por las inclemencias climatológicas (sol, viento y lluvia).

Por razones que no vale la pena discutir en este momento, la gran mayoría de los techos en las residencias suburbanas de Puerto Rico son estrictamente planos. En un techo plano, la exposición directa a los rayos solares, junto a la capacidad de retención y drenaje de aguas pluviales son muchas veces los elementos que determinan el ritmo de mantenimiento que requieren.

¿Qué es un techo verde y cuáles son sus ventajas?

Es un techo que integra cobertura vegetal principalmente, aunque el mismo también puede integrar una combinación de tecnologías, como por ejemplo, paneles solares y generadores de energía eólica, entre otras. Existen diferentes maneras de crear un techo verde, al igual que existe una gran variedad de vegetación que se puede incorporar. La idea principal, es que la cobertura vegetal aumente la capacidad de aislamiento térmico del techo, disminuyendo la radiación que se transfiere y refracta al interior de la estructura. En otras palabras, la vegetación dismunuye el calor generado al interior por los rayos solares y su exposición directa a estos. Pero existen otras ventajas que veremos a continuación.

Temperatura:

La principal ventaja como se ha señalado, es la de disminuir la temperatura que se genera en el interior. La vegetación natural crea una capa de amortiguamiento que resulta en menos transferencia de calor desde el exterior hasta el interior de la edificación. Al mismo tiempo, la vegetación retiene humedad y provee sombra a la superficie superior del techo; que podría estar constuído en hormigón reforzado, madera, metal o ladrillo. La creación de un techo verde puede disminuir considerablemente la temperatura interior de una estructura, siempre y cuando esta se encuentre en condiciones óptimas, y cuando se provea el mantenimiento adecuado de todos sus componentes. La exposición directa al sol, combinada a tiempos de mucha lluvia someten, particularmente a los techos de hormigón reforzado, a expansiones y contracciones que, en el peor de los escenarios, pueden afectar la integridad estructural del techo. En un techo verde sin embargo, estas fluctuaciones térmicas son menores.

Drenaje:

Un techo plano con superficie lisa tenderá a disponer del agua más rápidamente a través de sus drenajes que en un techo plano con una superficie porosa o accidentada. Si los drenajes en un techo plano se tapan, las graves consecuencias se perciben de inmediato. La acumulación de agua, aparte de ser un problema en términos de filtraciones, puede crear cargas estructurales adicionales que someten al techo a fuerzas que podrían generar daños irreparables a la estructura. La vida útil de un techo plano está directamente relacionada a la capacidad de drenaje que posee, asumiendo que el mismo fué diseñado y construído de manera apropiada.

La efectividad de drenaje en un techo verde es mayor que en un techo plano si cobertura vegetal, aunque a simple vista no se perciba de esta manera. Y es que precisamente, la vegetación reduce la cantidad y velocidad con la que el agua drena, ya que retiene mucha del agua en la vegetación. De otro modo, la misma discurriría rápidamente o peor aún, se acumularía si los drenajes están tapados. La cubierta inferior de un techo verde, que incluye un forro, tierra, piedra y pajilla (mulch), ayuda a retener agua que es absorbida por la vegetacíón, mientras que el excedente drena libremente hacia el sistema pluvial. El forro aisla la humedad de la superficie y permite que el agua excedente fluya afuera del techo, sin llevarse con ella la tierra, piedras y pajilla. El techo verde tiende a limitar la cantidad de agua que entraría al sistema pluvial de manera abrupta, que es un factor determinante en eventos de inundaciones. Sin embargo, el drenaje es más efectivo, ya que no sólo permite que el agua excedente salga afuera de la estructura, sino que permite que parte de esta sea utilizada como fuente de crecimiento por la vegetación.

Cobertura urbana:

Si vemos una imágen de la Isla desde el cielo, podemos distinguir claramente las zonas urbanizadas ya que estas carecen de una gran cobertura vegetal. En cambio, una zona rústica o rural contrasta y se percibe como una mancha verde orgánica que es capaz de borrar de la imágen, las vías de rodaje que discurren por dichas zonas boscosas. Los techos verdes, lejos de ser un elemento independiente y aislado que beneficia sólo al edificio que lo posee, son techos que en combinación pueden generar una cobertura vegetal a gran escala. Aunque la vegetación que se integra en estos, es de menor escala y probablemente no borre las calles de la imágen aérea, sí por otro lado, ofrece efectos positivos a las zonas urbanas y rurales. Se entiende que la capacidad de reflexión y refracción de los rayos solares es mayor en zonas con cobertura vegetal, o sea que una ciudad que integre el uso de techos verdes como norma, podría beneficiarse de temperaturas más bajas a lo largo del día y de la noche.

Biología y Ecología a la mano:

Aparte de tener sus ventajas de control de temperatura y distribución de aguas, los techos verdes ofrecen un taller de estudio para los amantes de las plantas y la naturaleza. Todos conocemos el ciclo del oxígeno y la fotosíntesis, al igual que reconocemos la importancia que tienen las plantas en el planeta y nuestra supervivencia. Existe una gran variedad de plantas que se pueden incorporar a un techo verde, desde ornamentales, hasta frutales, y cada una constituye un reto para los conocedores de plantas.

Lo ideal es que similar a lo que ocurre en el mundo natural, los techos verdes incorporen diversidad de vegetación. No todas las plantas se adaptan de igual manera, y no todas son óptimas para su uso en un techo verde. Lo importante está en el hecho de que incorporando variedad, se logra biodiversidad que es lo que precisamente necesitamos todos en el planeta.

Fotos: Centro de la Comunidad Casa de Las Gaviotas en la Urbanización Senderos por Desarrollos Urbanos. ©2009 Miprv.com