
Foto via Spirare Surfboards / www.spiraresurfboards.com
En un deporte como el surfing, que es radicalmente natural y que desarrolla cierto tipo de sensibilidad hacia la naturaleza en toda aquella persona que lo practica, es irónico que los materiales que se utilizan para crear las tablas son sumamente peligrosos y muchas veces terminan en el mar.
El ‘foam’ es altamente tóxico y derivado de petróleo. Las resinas y pegamentos o ‘epoxys’ son también tóxicos, -y existen toneladas de basura en flotando en el Océanos Pacífico y en el Atlántico.
En el año 2003, Kevin Cunningham aprendió a crear sus propias tablas de surf por necesidad mientras estudiaba arquitectura en la Escuela de Diseño de Rhode Island. Aunque no podía comprar tablas nuevas porque no le era viable económicamente, tenía fácil acceso al material de espuma, conocido simplemente como ‘foam’, que se utiliza de relleno en las tablas. Comprando el ‘foam’ a buenos precios, comenzó a darle forma a sus propias tablas y fue creando un estilo único.
Rápidamente perfeccionó su técnica, fundó su actual compañía Spirare Surfboards, y comenzó a cuestionar el proceso y materiales que se utilizan en la creación de tablas de surf hoy día.

Foto via Spirare Surfboards / www.spiraresurfboards.com
Preocupado por la realidad insostenible de las tablas, Cunningham comenzó a buscar alternativas en términos de materiales y diseños. A raíz de su formación como arquitecto, quería primeramente que sus tablas fueran piezas de arte funcional. Luego comenzó a desarrollar maneras de incorporar materiales encontrados en el mar y naturales en sus conceptos para añadir durabilidad a las tablas. Como cualquier producto, mientras más duraderas fueran las tablas, menos impacto ambiental producirían.
Por eso desarrolló un modelo de diseño que combina un ‘foam’ reciclado, -el mismo que se utiliza en neveras, tazas de café, y otro tipo de productos que terminan como desperdicios en el mar-, y una estructura en forma de panal de abeja, hecha de bambú, que le proporciona una fortaleza mayor al metal. La madera del bambú es un material noble, natural y completamente sostenible.
Como materiales para elaborar las tablas también se utilizan fragmentos de desperdicios rescatados del mar, entre ellos plástico y vidrio, que se utilizan en la piel de la tabla. Las bolsas y botellas plásticas se reciclan y transforman en una especie de tela que permite hacer las terminaciones en las quillas de la tabla.

Foto via Spirare Surfboards / www.spiraresurfboards.com
Cunningham dice que hay muchas posibilidades por explorar, y por ahora está enfocado en producir una edición limitada de tablas para ser presentadas en galerías y luego una línea de 100 tablas para comenzar una producción más sólida. Para lograr este objetivo, ha comenzado una campaña en Kickstart para recaudar dinero y poder seguir con su buen trabajo.
Kevin Cunningham ganó una beca de arte y diseño, otorgada por el Consejo Estatal de Rhode Island, por su trabajo en el diseño alternativo de tablas de surf sostenibles.
















