Foto via labnol.org

Cuando uno piensa en tecnología verde lo primero que pensamos es en nuevos métodos de producción de energía. Métodos que sin duda se volverán parte de nuestro diario vivir próximamente. Sin embargo, dentro de el campo de la tecnología informática también hay un sinnúmero de iniciativas que observan prácticas positivas.

El movimiento “Open Source” o “Código Abierto” es uno de estos. Este movimiento lo forman organizaciones que impulsan la creación de programas de computadoras cuyo código se mantiene abierto. Es decir, a diferencia de los programas de computadoras de compañias como Microsoft, Apple, Adobe donde la compañia requiere de la compra de licencias para hacer uso de su programa y su uso ilegal conlleva una violación accionable.

“Código Abierto” fué en un momento sinónimo de sistemas operativos como Linnux y los programas que se creaban para estos. Linnux es utilizado extensamente a través del mundo y es hoy en día tan estable como los que conocemos comercialmente. Aún así, no es necesario correr Linnux ya que muchos programas libres funcionan en la mayoría de las plataformas sea Windows, Mac, Linnux, etc.

Ejemplos de programas libres producidos bajo Código Abierto lo son OpenOffice (NeoOffice en Mac), Open Workbench y Blender. Una solución real al uso de programas economicamente prohibitivos como Office, Project y Maya, respectivamente. Esto no es decir que dichos programas y sus organizaciones trabajen de gratis. La creación de estos cuesta dinero y el mantener un espacio cibernético para distribuír los programas también. Sin embargo, la eliminación de una estructura convencional les permite sobrevivir por medio de donaciones hechas por usuarios. Estas donaciones son hechas en forma de dinero pero tambien de tiempo pues los códigos son muchas veces probados por voluntarios que informán aquellos errores en funcionamiento que encuentran durante su uso. Lo interesante es que dentro de estás estructuras se crean comunidades de usuarios leales que muchas veces embarcan en el mejoramiento del programa para responder a alguna necesidad propia. Es así que este tipo de programas crece organicamente, no sólo respondiendo a el mercado sino a su comunidad directamente. No que todo sea rosas. Debido a la disminución de las donaciones recibidas en este periodo, algunas organizaciones reservan sus mecanismos de ayuda para aquellos que han contribuido de alguna forma o otra.


Blender Foundation | www.bigbuckbunny.org

La Fundación Blender es particularmente interesante debido a que han podido diversificar su recaudación de fondos. Blender es un programa de animación en 3D. Para recaudar fondos, en vez de cobrar por la licencia del programa, la Fundación Blender crea un proyecto. Digamos un cortometraje de muñequitos hecha con el programa Blender (vease Big Buck Bunny) entonces pre venden el DVD. Sí, pre-venden el DVD antes de crearlo a cambio de no solo el futuro DVD sino el nombre del donante en los créditos al final de este. Con el dinero de la pre venta, auspician a un grupo de colaboradores que se reunen en Amsterdam a crear el cortometraje y mejoran el programa Blender a la misma vez. O sea, cualquier programación que adelante la creación del proyecto de turno (en nuestro ejemplo, el cortometraje), mejora a Blender añadiendo nuevas herramientas o nuevas maneras de simplificar procesos. El cortometraje, una vez completo, se le entrega a los que lo pre-compraron y luego sale a la venta en la página de Blender.org. Finalmente, este es distribuído en el internet bajo una licencia abierta con todos sus archivos. Además, la fundación Blender también produce una serie de libros para el uso del Blender redactados por personas directamente en contacto con el programa. Estos no sólo se venden sino que también son distribuídos libre de costos bajándolos de Blender.org.

Este tipo de movimiento parece una curiosidad visto por el crisol de nuestra isla donde hay una aguda preferencia por los programas de tipo cerrado aún si es cuestión de coger una licencia “prestada.” Pero el movimiento “Código Abierto” permite que otros movimientos sean posibles. Este es el caso de “One Laptop Per Child” (OLPC, laptop.org). Esta organización persigue dar una computadora a cada niño del mundo y sólo lo pueden lograr porque existen sistemas operativos y programas de “Código Abierto” que permiten ser replicados en miles de computadoras sin tener que pagar por licencia. Regiones como Extremadura en España ya desde el 2002 se han encaminado hacía utilizar sistemas de “código abierto”, primero convirtiendo las computadoras en las escuelas a Linnux y ahorrando más de 18 millones de euros sobre Windows y desde el 2006 moviendo el resto del gobierno hacia lo mismo. Munich hizo lo propio con 14,000 computadoras gubernamentales en el 2004.

En fin, los programas de “Código Abierto” están revolucionando la manera en que el mundo ve la programación. Aunque aún dominan las grandes compañias, el “Código Abierto” está para quedarse. Pero hay que recordar que estos movimientos necesitan apoyo para subsistir. Ya sea por medio de donación o ayudando en comunidad, estos programas pueden seguir siendo una alternativa para individuos, compañias o centros educativos que desean ahorrar en licencias sin tener que hacerlo ilegalmente. Así que si termina utilizando estos o algún otro del sin número de programas libres que existen, recuerde dejar una donación la próxima vez que no tenga que pagar por el último “upgrade.”

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Si quieren leer más acerca de este tipo de iniciativa aquí pueden encontrar un buen artículo: http://www.freesoftwaremagazine.com/books/making_the_impossible_happen_the_rules_of_free_culture

Los programas mencionados son distribuídos gratuítamente desde la página cibernética de sus respectivas organizaciones: Blender.org, Openworkbench.org y OpenOffice.org.

La película Big Buck Bunny, hecha con Blender para recaudar fondos para la fundación Blender la puede encontrar en: www.bigbuckbunny.org.

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