
Terrario: Javier Román y Lina Caballero / Foto via Javier Román
Existen muchas excusas para no sembrar: el clima es muy seco, se me olvida regar las plantas, no tengo espacio suficiente en casa, es que vivo bien encerrado, tengo una mascota que podría echar a perder las plantas, son algunas de estas. Quien asegure que no tiene espacio suficiente en la casa para tener plantas o que se le olvida regarlas, entonces no ha visto esto.
En el año 2007, el arquitecto independiente Javier Román junto a la diseñadora de mobiliario y productos Lina Caballero, movidos por la necesidad de crear un hábitat idóneo para especies de plantas de con alta necesidad de humedad, idearon la manera de mantener especies de plantas delicadas en este interesante y pequeño terrario. El terrario mide apróximadamente 2′x2′ y su altura apróximada es de 16″. El también editor de la revista Entorno, del Colegio de Arquitectos de Puerto Rico, explica el proyecto a continuación.

Terrario: Javier Román y Lina Caballero / Foto via Javier Román
El terrario es una colaboración entre Javier Román (arquitecto independiente) y Lina Caballero (diseñadora de mobiliario y productos) que responde a la necesidad de evitar la deshidratación de plantas que sólo pueden subsistir en ambientes de alta humedad.
Lo seco del aire ambiental en una habitación-jardín en la Colonia Roma (México, Distrito Federal) creaba la necesidad de añadir agua diariamente a las macetas con plantas carnívoras que se encontraban entre varias otras especies. Estas, al ser en su mayoría endémicas de zonas pantanosas o de bosques altos, requerían una cantidad considerable y constante de humedad. La circunstancia llevó a diseñar y construir un espacio que le sirviera de hogar permanente y adecuado para esas especies. El objeto debía, por ende, poder contener un interior con una humedad ambiental alta, distinta a la del espacio en el cual se ubicaría. Además, la mayoría de las plantas que vivirían en su interior necesitaban una cantidad de luz mayor a la disponible de ordinario dentro del espacio que ocuparía el objeto, por lo que el mismo debía poder ser transportado con facilidad a otros espacios para poder maximizar su exposición a la luz solar en el transcurso de las horas del día.

Terrario: Javier Román y Lina Caballero / Foto via Javier Román
El resultado fue un terrario compuesto por dos planos cuadrados de acrílico, termoformados en dos medias esferas, una transparente y otra blanca translúcida. Dentro de la esfera habitan las especies de plantas carnívoras insertadas junto a varias otras especies de plantas encontradas. Una estructura prácticamente readymade de varillas con cuerda, tuercas, arandelas, coupler y ruedas de alta capacidad, sirve para manter juntos ambos planos–colocados horizontalmente para poder contener la materia en su interior–y a su vez le proveen la movilidad necesaria al objeto. Posteriormente, se colocó un tercer plano de plywood perforado con un círculo del diámetro de las dos medias esferas de los planos de acrílico, entre ambos, para minimizar la deformación natural de estos debido al peso de su contenido, y para controlar mejor la humedad del interior.

Terrario: Javier Román y Lina Caballero / Foto via Javier Román

Terrario: Javier Román y Lina Caballero / Foto via Javier Román

Terrario: Javier Román y Lina Caballero / Foto via Javier Román
Entre las especies de plantas carnívoras se encontraban varias heliámphoras, una venus, varias droseras y una pinguícola mexicana. Las mismas provenían de viveros a las afuera de la Ciudad de México, que ofrecían sus productos al público cada temporada en un festival de plantas realizado en la Avenida Reforma (entre la escultura de La Diana y el Ángel de la Independencia). Entre otras especies que habitan en el terrario, se enuentran dos tipos musgo y tres tipos de helechos, todas encontradas viviendo sobre varias rocas extraídas de las inmediaciones de una finca privada en la vecinidad de Tepoztlán, México.

proceso de diseño: 'Sketches' por Javier Román y Lina Caballero

proceso de diseño: 'Sketches' por Javier Román y Lina Caballero
Los acrílicos fueron termoformados en un taller de la vecindad, mientras que los objetos que conforman la estructura del terrario fueron encontrados en distintos lugares de la ciudad. El mantenimiento es mínimo y muy cautivador. Se realiza al menos cada tres meses y consiste en poda y remoción de exceso de materia en descomposición. Una buena población de colémbolos habitaba en el interior del terrario y le servía de “alimento carnívoro” a las plantas que complementan de esta manera su dieta habitual.

Terrario: Javier Román y Lina Caballero / Foto via Javier Román
Interesantemente, la idea no se ha quedado en nada. En la actualidad sus creadores exploran las posibilidades de fabricación y exportación de ediciones limitadas del objeto desde México, o localmente desde Puerto Rico. Cualquier ayuda o interés en esto será bienvenida; favor escribir a: romanjarch@gmail.com y/o lina.caballero@gmail.com
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Yo hice uno!!! Pero no tan sofisticado…en un botellon de coca cola tengo una verguenza!
emmy podrias mostrar una foto para ver como lo hicistes ??? yo quiero hacer uno