
Foto por Shawndra via Flickr / creative commons
Un Halloween sin excesos
La noche de brujas, mejor conocida como ‘Jalogüín’ es verdaderamente una celebración divertida. ¿A quién no le gusta una buena fiesta de disfraces? Hay gente que por tradición o por apatía no lo celebra pero hay que aceptar que en Puerto Rico la mayoría de nosotros lo celebramos a mayor o menor intensidad.
Pero esta joven tradición, al igual que muchas otras, se ha convertido en un evento sumamente comercial, y totalmente orientado al consumidor. Probablemente ‘Halloween’ es la celebración que más basura genera de todas, aparte de los cierres de campaña. La navidad le hace competencia, pero en realidad, mucho del consumo cae en manos de personas que reciben regalos con una determinada vida útil. En cambio mucho de lo que se consume en la noche de brujas tiene un sólo uso, queda descartado u obsoleto en poco tiempo, es muchas veces producido con materiales no muy eco-amigables y no muy sostenibles o biodegradables, e incluye una cantidad absurda de dulces no muy saludables.
Enumeremos algunas prácticas no muy sostenibles ni saludables de Halloween:
1. La cantidad abrumadora de fructosa y corn syrup en los dulces que se consumen.
2. La compra de productos en cantidades grandes. Por alguna razón las bolsas de dulces para Halloween son más grandes de lo normal. Por ende, la cantidad de plástico de empaque que al final se desecha es mayor.
3. Decoraciones porquería. Muchas de las decoraciones que se consiguen están hechas de plástico, y a eso hay que sumarle el plástico del empaque. Aparte muchas de ellas son verdaderamente ‘charras’.
4. Las botellas o pistolas que tiran las tiras de foam (silly strings). Para crear este “divertido” invento se utilizan diferentes químicos, aparte del freón que se utiliza para propulsar el chorro de foam.
5. Los huevos (y conste que esto no tiene nada que ver con política). Es costumbre en Halloween tirar huevos, y en realidad, ¿quién no ha tirado huevos alguna vez en una noche de brujas? Pero antes de hacerlo, piensa que es un derroche innecesario de comida, aparte de que los huevos arruinan la pintura y algunos tipos de cristal.
6. Los eventos abarrotados. Muchas de las fiestas o actividades que se llevan a cabo este día, atraen a muchas personas, dejando al final una estela de basura que muchas veces se puede evitar. Las fiestas son divertidas e importantes, pero la basura que generan no.
7. Los papelitos o envolturas de dulces. Primero que estos son casi imposibles de reciclar y segundo que son tantos los que se tiran este día, que es absurdo la cantidad de estos que termina en las calles y vertederos.
8. Los disfraces. Estos son parte importante de la celebración, pero los que se compran pre-hechos en la farmacia u otras tiendas probablemente se utilizan solo un día, vienen en empaques que crean más basura, y en la mayoría de veces están hechos de plástico. Es mucho más original y creativo crear tu propio disfraz en casa o visitar una tienda que venda prendas en reuso y hacer algo original con ella.
9. Disfraces para mascotas o bebés. ¿Es realmente necesario disfrazar a tu mascota? Primero, que no creo que le importe mucho y segundo que no creo que lo utilice el próximo año. Hay veces que tratar de ponerle un disfraz a un bebé es misión imposible y termina siendo una pérdida de dinero y material que termina en el vertedero.
10. El alcohol. Tomar en fiestas de halloween no es necesariamente un problema. Lo malo es perder la cordura o las inhibiciones, que se suman a estar disfrazado. También está el peligro de causar un accidente de tránsito disfrazado y bajo los efectos del alcohol.
Antes de celebrar esta noche de brujas, piense en estas cosas, disfute y pásela bien, pero sin excesos ni derroches.













